Este fue un viaje divertido
porque era la primera vez que mi hijo Mateo conocía el Mar en sus adentros, al
llegar en avión, por las ventanas se divisan las montañas de Providencia y Santa Catalina que
se alzan exuberantes en medio de un mar de siete colores, lugar donde habita la
gigante barrera coralina, madre de cientos de especies de flora y fauna marina.
Este es el hogar de una cultura mística que toca el corazón de los turistas.
Old Providence y Santa Catalina,
como los isleños llaman el archipiélago, posee una fertilidad que deslumbra
verdes insospechados, herederos del suelo volcánico de las islas. Las rodea un
mar cristalino que permite ver el fondo incluso cuando hay más de 3 metros de
profundidad. Así, los peces bailan bajo los botes e invitan a nadar y bucear.
Providencia recibe a sus visitantes entre manglares y sonrisas.
No sólo la naturaleza es
encantadora: sus habitantes, rebosantes de tradiciones y folclor, son en sí
mismos gran parte de la experiencia. Sonrientes y de puertas siempre abiertas,
estos hijos de costumbres de africanos, holandeses, ingleses y españoles hacen
del viaje una colección de momentos inolvidables.
Old
Providence y McBean Lagoon, templo de naturaleza
El Parque Old Providence y McBean
Lagoon es un santuario de manglar y coral.
El Parque Natural Old Providence y McBean Lagoon es
el único del país de carácter insular. Un cordón de manglares verde intenso
abraza a Providencia y alberga pequeñas especies de animales: es, en palabras
de los isleños, una gran sala cuna.
En el mar hay una enorme barrera
arrecifal donde viven peces loro, sargentos mayores, langostas y pargos. Este
tesoro natural es el tercero más largo del mundo y el segundo de América
Latina. La arena coralina llena el mar sereno de destellos azul profundo,
pastel y turquesa. Esto, unido a los manglares, resulta en un paisaje que
embriaga los sentidos.
Las aguas tranquilas y la
riqueza submarina son perfectas para el buceo y el careteo.
Vía marina están Cayo Cangrejo y
Los Tres Hermanos, lugares perfectos para practicar snorkeling y buceo
superficial. Sólo en Manta’s City y Table Rock, dentro del área del arrecife,
se permite el buceo con
tanques. En tierra, se puede tomar el sendero de interpretación ambiental en
medio de los mangles, conocido como “Seven Colours”.
Cultura de Providencia: encuentro con la historia
Los raizales de
Providencia y Santa Catalina son gente amable y sonriente.
Al caminar por las islas, se
escuchan frases como “¿mo?”, “yu tei da one” y “com hiir”. Es uno de los
primeros contactos que los turistas tienen
con la fascinante cultura raizal. Se trata del creole, un
dialecto mezcla de inglés isabelino, español y lenguas africanas.
Una lluvia de sonrisas y saludos
sorprenden a los viajeros que, empiezan a intuir que se enamorarán de algo más
que un paisaje. Aromática gastronomía, arquitectura colorida, religiosidad
arraigada y música que mueve el alma, son un abrebocas de lo que significa ser raizal,
palabra con la que se conoce a los isleños poseedores de esta cultura.
No todos son raizales,
hay mucho mestizaje en la isla e incluso se encuentran inmigrantes de la
Colombia continental y extranjeros que llegaron hace veinte años y no quisieron
irse. Hoy esa práctica se prohíbe para preservar la naturaleza y la cultura autóctona.
La cultura raizal y su calidez
son una confluencia de tradiciones africanas, inglesas y españolas.
Bautistas, protestantes,
adventistas y católicos, no importa la religión, todos son fieles a la que
profesan. Sábados y domingos salen romerías de creyentes hacia sus iglesias,
usando elegantes atuendos; así conviven las tradiciones con las creencias.
El Festival Folclórico, Cultural
y Deportivo de la Vieja Providencia, todos los 23 de junio, es un carnaval donde los habitantes de la
isla rinden homenaje a la iguana verde, casi extinta; hacen un concurso de
belleza, carreras de caballos y muestras gastronómicas, musicales y culturales.
¡Perfecto para vivir la cultura isleña en todo su esplendor!
este articulo lo encuentras en el periodico Gente Norte. Barranquilla - Colombia


